Confesiones de mi machismo (No amamos sanamente, parte 1)
Si, amor sí, pero así no.
En un bucle de posesión y ego. En donde satisfacerme a mí y mi deseo de que estés conmigo valga más que tu libertad y tu vida privada, que ya era bastante plena, desarrollada y buena como para que nadie intentase modificar nada de ella, y que tú, porque quieres amar, porque no tienes miedo, porque estás liberada y porque te dio la gana en ese preciso momento, quisiste compartirla conmigo, yo, pobre de mí y de mi frágil ego, no tengo ningún derecho a reclamarte nada de esa vida. Si deseamos estar juntos que así sea, si nos vemos por un rato que así sea, si te amo en un café, que así sea, si te amo en una cama que así sea, si te amo leyendo un libro, que así sea, si te amo en un viaje juntos, que así sea. Pero si no se da estar físicamente juntos porque tus proyectos personales y tu vida misma merecen tu atención en otro lugar en otro momento en otro foco, no quiere decir que no sea, nunca quiso decir que dejara de ser amor. Al revés, si no te puedo ver o compartir la noche entera, el día entero, semanas, tiempo X, contigo y disfrutar de tu presencia, no quiere decir que me vaya a morir de nostalgia o de extrañarte. Al revés. Me alegro porque estás haciendo lo que querías con tu vida. Me alegro porque eres fuerte e independiente y estás luchando por tu sueño. Me alegro porque no te "estás alejando de mí", como la sociedad me ha enseñado a pensar, para ponerme a mí en el lugar de victimita de "pobre amante fiel y eterno, abandonado". No, porque ya sé que esa es una historia falsa de amor romántico psicótico y posesivo que no es ni real ni sana. Que no existe el amor sano que intenta cambiar al otro para que nos complazca nuestra saciedad de amar y de tener al otro. No, he comprendido que esta manera de amar nos tortura, a ti, a mí y al mundo, que es machista y que no me hace bien como persona y como ser que apoya la causa feminista. He entendido que al muy contrario de alejarte de mí, lo que estás haciendo yendo en busca de tus sueños es acercarte a ti. Y así te quiero, auténtica, como tú eres. Divina, gloriosa, libre, independiente, sabiendo lo que quiere, yendo a por ello, no cambiando nunca su rumbo. Si no cambia la dirección para no coincidir conmigo o no me da exactamente la atención que yo, con mi amor posesivo-dependiente he crecido creyéndolo una actitud normal, no es que no me quiera, si no al revés, que como me quiere es libre y me deja libre, ser, fluir, estar. Y cuando sus proyectos, su vida, sus sueños, sus metas, se estén resolviendo y cumpliendo voy a ver como las cosas se van poniendo en su lugar para amarnos tal vez más cercanamente, pero siempre sabiendo y teniendo en cuenta que cada uno es un ser individual, y que igual que yo tengo mi vida, mis compromisos, mis fechas inamovibles en el calendario, ella tiene aún un montón de sueños que cumplir y yo no tengo que torcérselos por nada del mundo. No le puedo exigir nada. No le puedo reprochar nada. Que disfrute, que viaje con sus amigos, que salga sola, que no me llame, que no me conteste al teléfono si está ocupada, que salude, hable, trabaje o se tome un café con su ex si es que se llevan bìen, que se vaya un tiempo a vivir a África si es lo que le hace bien en este momento de su vida, que vaya a Nepal a hacer un internado en un centro budista. Que haga lo que le llene y la deje plena, satisfecha y con amor y paz en su alma. Que yo, tendré que entender que soy un complemento para ser feliz, y compartir amor, pero no un contrato esclavo donde tengo que recibir amor sí o sí de la manera que yo quiera, tóxica y posesivamente. Que mi amor no es indispensable para su felicidad, ni claro está, para la mía. Que yo tambien puedo hacer un viaje a Hong Kong o a la China, una semana de meditación sin hablar con nadie, una excursión en barco o una fiesta de amigos de confianza. Y no me siento mal porque no estoy con ella. Al revés. Disfruto de mi libertad y de mi persona. Y sé que nuestro amor va más allá de eso, de simples momentos, días o semanas. Reclamando que esté aqui, que refuerce mi ego, que me trate como yo quiero, me de cariño en la medida que mi ego necesita, que no me abandone, que modifique su vida, que sea mía. No. Esto va mucho más allá de momentos puntuales donde no nos veamos, esto es un amor compañero y libre donde aceptamos la individualidad de cada miembro de la pareja sin cambiar su vida, sin juzgarlos. Esto puede durar toda la vida, disfrutando del tiempo que estemos juntos, el que nos demos, sin dejar nuestras vidas ni cambiar nada de los seres divinos que somos, cada uno con nuestra personalidad auténtica e irreemplazable, cuidando el vínculo y no viciándolo ni intoxicándolo con reclamos o reproches, con problemas de ego, donde no dejamos ser al otro, por amarnos más a nosotros, porque nada nos alcanza con esta manera posesiva de amar, siempre queremos más, y aunque ella lo da todo siempre, todo y más, pedimos más, llegando a ser tan nocivos que hasta modificamos la realidad, argumentando una sarta de visiones distorsionadas basadas en que como ella es libre y hace su vida, nos abandona, no nos ama, y nos hace mal. Cuando los únicos controladores posesivos que la atosigamos sin respetar su libertad somos nosotros. Hasta somos machistas y celamos sus vínculos con otras personas, si tiene amigos, si triunfa en la sociedad, en el trabajo, en la universidad, en las redes sociales, en las amistades, en las fiestas... Siempre habrá por donde celarla. Si tiene un referente masculino, un amigp querido, una persona de confianza...Me pongo celoso, creo que lo quiere más que a mí. Si tiene una personalidad que brilla, si es linda, si todos la miran. Me pongo envidioso, creo que es más que yo, más guapa, más buena gente, más sociable, mejor partido, mejor persona. Yo no aguanto estar así, quiero que me quieran sumisamente, que no se relacionen tanto, que estén aquí bien cerquita a mi lado, dandome cariño y engordando mi ego, porque tengo un problema y muy grande, que como no me amo, no sé amar. Si me siento dolido por mi distorsion d la realidad dondee ella me ataca por ser libre y hacer simplemente su vida, la lastimo, le hago comentarios machista y posesivos y la hago sentir mal, porque "¡ella también me hirió primero, yo ya estaba dañado!". Porque creo en mis propias paranoias y manipulo la realidad en la que mi ego vive sumido. Me daña su amor porque no es sumiso, es libre, porque ella se ama y ama su vida más que a mí. Y yo soy un dependiente emocional posesivo que no lo puede aceptar. El gran paso es cambiar, aceptar su personalidad, amarnos como seres individuales independientes cada uno con su maravillosa manera de ser pensar, relacionarse con la gente, vivir y con su libertad. Respetando su ser por encima de todo. Su persona. El amor, si es compartido libre toda la vida puede durar. Si yo no entiendo lo que es el amor compañero, lo que son mis actitudes tóxicas y posesivas y mis problemas psicológicos por los que vivo en una realidad distorsionada donde yo soy la víctima y la mujer que me ama libremente desde su plenitud, su seguridad en sí misma, viviendo su vida con seguridad y dándome su amor en libertad, es "la mala", la que me abandona, y yo el pobre que sufre, entonces tengo un problema y como ya dije, el primer paso es aprender, encontrar el camino, informarme de cómo sacar esas actitudes machistas de mi vida, entender por qué están arraigadas en mí, tramsformarme en un proceso psicologico y liberacional, encontrarme a mí mismo y mudar y sanar mi alma, para así poder amar y respetar la libertad y el vínculo sano con los demás. Ese es mi trabajo. Mi crecimiento personal. No es responsabilidad de ninguna otra persona. Si yo no lo llego a entender y sigo sin hacer nada en mi posición de víctima y alterando y manipulando la realidad, entonces, ese maltrato psicológico puede llegar a desgastar tanto a esa persona tan "amada" por mí (desde mi vínculo tóxico y apisonador de su libertad), que podrá llevarla a sufrir traumas por crisis de ansiedad, ataques de nervios, episodios de verdadera psicosis y depresión, causados por su malestar, porque ella está dejando de ser la persona que era para complacer mi amor ruin, que la quiere de un modo que ella no es, osea libre, porque me da todo y que que nada alcanza, que siempre la quiero someter más, que nunca tengo suficiente, que siempre soy yo la víctima, que ella es mala por no darme todo y cuanto quiero o "necesito" en mi dependencia nociva. Ella se consume viendo que la persona a la que ama, yo, no avanzo, no cambio, sólo hago promesas de que voy a cambiar y nunca doy ese primer paso, hacia la evolución interna, la deconstrucción de mi machismo, la destrucción del amor posesivo y romántico que todos vivimos y del que queremos disfrutar y manipular puesto que el patriarcado así nos ha mostrado que es lo correcto para que el sistema pueda perdurar. Yo soy el único responsable de este cambio, y prometer cosas sin hacer nada, sin dar el paso, sólo meten a la persona amada en un círculo vicioso de esperanza porque yo cambie y su vínculo afectivo se alimente del amor y sexo que compartimos ya que ella está enamorada, creerá que todo vuelve a estar bien, pero yo seguiré sin cambiar, la volveré a dejar como una persona que no me da lo suficiente que no me trata como una buena pareja (patriarcal posesiva tóxica) debería, le volveré a decir que es demasiado libre, (demasiado ella misma), pobre de mí que no recibo la dosis de dependencia que creo merecer. Y como me siento dañado, por eso, porque sea libre, aunque ella me de todo cuanto tenga en su mano, mi ego se volverá a sentir dañado y con este pretexto la haré sentir mal, diciéndole que es ella que descuida la relación, que por eso fue el problema, no porque yo sea un posesivo y un manipulador, que es ella la tóxica y la histérica, porque le dan ataques de nervios tan fuerte como su ira por el maltrato psicologico que yo ejerzo sobre ella, porque no puede ser libre sin tener que escuchar mis comentarios de mierda donde la hago sentir mal. Que no puede ni quiere amar así, pero soy la persona de la que está enamorada, y por eso sufre, y rompe todo a su alrededor, su ira se desata por su falta de libertad y por mi daño inventado por mi distorsión de la realidad, por mi ego traumatizado, que la hiere sin piedad y a propósito, ella rompe con todo porque su corazón se está también quebrando en mil pedazos, cada vez que yo la celo, cada vez que yo me hago el sufrido y la víctima haciéndola sentir mal, por ser una mujer libre e independiente que no vive un amor tóxico ni dependiente, como yo, pobre de mí, que estoy mal. Tengo que despertar. Yo, y muchos "hombres" como yo, con ego de macho dañado no pueden estar con mujeres libres, porque no entienden su libertad y les daña que ellas sean felices sin él. Niños, niñatos, adultos. Así como yo a los 16, 18, 21, 25, 30, 35, 47, 52, 56, 61, 74, 88, 93...
A todas las edades aparece esta figura que yo sustento de hombre dolido por su pasado que es una víctima de la libertad femenina, soy una víctima de la mujer que prioriza su libertad y liberación, y no accede a seguir en mi círculo tóxico, porque elige su vida antes que seguir dentro de esta cadena que sólo yo y el daño que le hago por mi visión distorsionada de la realidad creada desde un pasado traumático donde también sufrí maltratos o complejos y nunca aprendí lo que era la felicidad en mi vida adulta, porque elige escapar porque nunca me vio con ninguna intención de cambiar. Ella es la rata inmunda, la infiel que sólo va a buscar huir de mí para irse con otros, la mala malísima que quiere hacerme daño siendo feliz con su vida sin mí. Ella es la persona ruín, o eso creo desde mi triste vida y mi oscura visión distorsionada de la realidad. Y así, en este sentimiento de amor romántico, en esta misma lógica de odio por sufrimiento masculino que no soporta el dolor de la libertad femenina, es cómo se cometen los llamados "crímenes pasionales" que deberían llamarse "crímenes machistas traumático-psicópatas", ya que el patriarcado los llamó así para dar a entender que la pasión que ese hombre sentía por su mujer lo llevo a a hacer eso, pues no podía aguantar más viéndola viva y libre, y siendo feliz sin él, y mucho menos rehaciendo su vida y acostándose con otros hombres. ¿Cómo soportar eso? Eso es una mujer mala, y las mujeres malas deben morir por su maldad infinita y su adulterío, deben ir al infierno pues yo como hombre no toleraría nunca que pisaran así mi ego de macho, me machacaran con tanto dolor y maldad. A la mujer libre y liberada no se le puede permitir el derecho de la vida, no me puedo permitir sufrir por verla así. Y cometo el llamado y respaldado "crimen pasional". Y si no puedo aceptar lo que hice, porque no voy a vivir señalado como un asesino allá donde vaya, tambien yo me quito la vida. Cómo muchos de estos capítulos acaban de hecho, con el hombre asesinando y suicidándose consecutivamente. O aún peor, sigo mi vida negando lo que hice. Psicópata mentiroso compulsivo. Yo sólo me creo el propio cuento que es mi vida.
No digo que todos los machismos sean iguales, y el mío de hecho nunca llegará a esos niveles porque no tengo nada que ver con esos psicópatas, como la mayoría de los adultos, adolescentes y viejos que viven el machismo y el amor tóxico como lo vivo yo. No todos van a llegar a cometer ningún crímen machista, pero, tengo que entender, desde mi razocinio, que muchos sí lo hicieron, y que siguieron la misma lógica y la misma línea de pensamiento que pienso y siento yo, ella es la mala, porque me ha dejado, ella es la mala porque quiere seguir su vida con otros, ella es la puta, ella es la adúltera, ella es la puerca, ella me abandonó, ella no me daba lo que yo necesitaba, ella se sigue atreviendo a vivir tranquila y libre sin mi amor tóxico posesivo. Ella es un ser nefasto y yo soy la víctima. Sólo que yo, como muchos hombres, no hacemos nada, solo decimos "Yo voy a encontrar otra mujer que me quiera y me de mi lugar, el que tú nunca me diste". Y me iré llorando, amargado y jurando no perdonarme nunca por haberla perdido. Pero con la cabeza alta pues mi ego de machito no puede deteriorarse más delante de sus ojos. Quiero que sepa que ella es la culpable por abandonarme, que fue ella la que me trató mal y no me dio mi lugar. Qué estupidez, si me lo daba todo..... Pero no voy a reconocer nada de eso, me iré con el rabo entre las patas como los perros. Seguiré mi vida de mierda con mi incapacidad para amarme y amar bien y nunca encontraré la felicidad, haré como si la he olvidado, echaré algún polvo que otro sin vida ni sentimiento alguno los fines de semana, y me diré que todo está bien, que está mejor así. Pero nunca comprenderé el peligro que causa tener adolescentes, adultos y viejos pensando así como yo pienso y siento el amor posesivo y machista. Y que aunque yo no sea un psicópata, hay muchos, pero muchos a los que saludas, le compras el pan, le pagas el ticket del cine, le rozas de lado en el asiento del metro... Muchos que sí llegaran a ese nivel de psicopatía, porque la sociedad les ha enseñado que un crimen por amor, es un crimen pasional, y que mejor matarla y matarte que seguir viviendo esa condena. Es también mi responsabilidad y no sólo la de las mujeres entender que cambiar no es sólo para mí, deconstruirme y entender el amor libre, respetar a una mujer libre y liberada, no es sólo una cuestión personal y de mi vida, si no un bien generacional para con la sociedad. Mi deconstrucción y mi ejemplo puede servir a niños y adolescentes que dejarán de ver a la mujer como un objeto, dejarán de usarla, dejarán de poseerla y la respetarán libre. Mi cambio no es sólo un tema "personal". Es una obligación moral, y si me considero buena persona, debería empezar a trabajarlo, para transmitir el mensaje y evitar que se desarrollen futuros posibles maltratadores psicologicos, y en los peores casos, psicópatas "pasionales". Es mi responsabilidad, como hombre y persona. No me puedo llamar "buena persona" si no apoyo el feminismo, si no trabajo en esta deconstrucción psicologica-social, personal y comunitaria, y mucho menos, podré nunca, ni llegar a insinuar que soy feminista. Jamás. Como si una persona que se considera "ambientalista" no separa el plástico y bota todo en el mismo contenedor. O sigue comiendo carne aunque se acaban las selvas en el mundo por el ganado que alimenta mi sed carnívora. ¿Cómo carajos voy a considerarme ambientalista así? "Ya, pero es que me gusta demasiado la carne, no lo podría dejar". Entonces no eres ambientalista, ni ecólogico, eres uno más. Pues con el machismo pasa igual, no puedes apoyar la revolución feminista ni mucho menos hacerte pasar por que apoyas el feminismo si no decides cambiar. ("Ya pero es que la amo mucho así, con este vínculo nocivo donde no la dejo ser libre y feliz y la destrozo psicológicamente para calmar mi ego de macho dolido"). Claro, igual que la sed carnívora, cómo no la puedes calmar sigues comiendo carne. Cómo no quieres cambiar tu amor tóxico, te da igual que se pierda de tu vida esta mujer, que otras 3000 a tu alrededor (radio de 10km) estén sufriendo el mismo maltrato psicológico con sus parejas, y que otras 3 mueran por segundo siendo asesinadas a manos de su pareja. Como con el consumo de carne y las hectáreas de deforestación. Si no cambias y empiezas a educar a la siguiente generación no te atrevas nunca más a llamarte ambientalista ni feminista. Desaparece de aquí, sigue tu vida de mierda y olvida el feminismo. Como haga yo seguramente después de leer este artículo, me fumaré un porro, miraré las fotos antiguas y me diré... "Qué guapa era, la cabrona, cómo me pudo dejar, a saber que andará haciendo por ahí. . . ".
Y los críos que luego serán adultos seguirán maltratando, y los adultos con problemas severos, seguirán matando, y las chicas que crecerán en ese ambiente seguirán creyendo que son princesas que tienen que amar a sus príncipes de manera sumisa, cambiando su forma de ser o actuar con otras personas, aunque ellos no las quieran libres, y nunca se liberarán, y nadie respetará el amor libre del otro, ni la individulidad ni la libertad, y seguirá reinando el caos de un sistema patriarcal en este mundo, donde mi amor posesivo no hizo más que perderla, así que "¿Para qué cambiar?. ¿Cambio generacional? ¿Deconstrucción colectiva? Que se joda la sociedad, la realidad es que ella se fue y me dejó sólo, jódase el cambio, yo no pienso hacer nada más." El mundo se cae en pedazos mientras las mujeres lloran siendo encerradas en círculos de maltrato vicioso o incluso siendo asesinadas, y muchas, en números alarmantes cada segundo, por hombres que fueron criados y desarrollaron un amor tóxico y posesivo con el mío, y mientras yo . . ."La verdad que, voy a seguir comiendo carne. Mientras veo como la ceniza de mi canuto se va deslizando lentamente por el extremo del papel, hasta quemar el suelo enmoquetado de la tristeza de mi vida. Que arda todo, si total, ¿cambiar para qué? Sólo seremos cenizas, al final. Que se pudra la sociedad."
En un bucle de posesión y ego. En donde satisfacerme a mí y mi deseo de que estés conmigo valga más que tu libertad y tu vida privada, que ya era bastante plena, desarrollada y buena como para que nadie intentase modificar nada de ella, y que tú, porque quieres amar, porque no tienes miedo, porque estás liberada y porque te dio la gana en ese preciso momento, quisiste compartirla conmigo, yo, pobre de mí y de mi frágil ego, no tengo ningún derecho a reclamarte nada de esa vida. Si deseamos estar juntos que así sea, si nos vemos por un rato que así sea, si te amo en un café, que así sea, si te amo en una cama que así sea, si te amo leyendo un libro, que así sea, si te amo en un viaje juntos, que así sea. Pero si no se da estar físicamente juntos porque tus proyectos personales y tu vida misma merecen tu atención en otro lugar en otro momento en otro foco, no quiere decir que no sea, nunca quiso decir que dejara de ser amor. Al revés, si no te puedo ver o compartir la noche entera, el día entero, semanas, tiempo X, contigo y disfrutar de tu presencia, no quiere decir que me vaya a morir de nostalgia o de extrañarte. Al revés. Me alegro porque estás haciendo lo que querías con tu vida. Me alegro porque eres fuerte e independiente y estás luchando por tu sueño. Me alegro porque no te "estás alejando de mí", como la sociedad me ha enseñado a pensar, para ponerme a mí en el lugar de victimita de "pobre amante fiel y eterno, abandonado". No, porque ya sé que esa es una historia falsa de amor romántico psicótico y posesivo que no es ni real ni sana. Que no existe el amor sano que intenta cambiar al otro para que nos complazca nuestra saciedad de amar y de tener al otro. No, he comprendido que esta manera de amar nos tortura, a ti, a mí y al mundo, que es machista y que no me hace bien como persona y como ser que apoya la causa feminista. He entendido que al muy contrario de alejarte de mí, lo que estás haciendo yendo en busca de tus sueños es acercarte a ti. Y así te quiero, auténtica, como tú eres. Divina, gloriosa, libre, independiente, sabiendo lo que quiere, yendo a por ello, no cambiando nunca su rumbo. Si no cambia la dirección para no coincidir conmigo o no me da exactamente la atención que yo, con mi amor posesivo-dependiente he crecido creyéndolo una actitud normal, no es que no me quiera, si no al revés, que como me quiere es libre y me deja libre, ser, fluir, estar. Y cuando sus proyectos, su vida, sus sueños, sus metas, se estén resolviendo y cumpliendo voy a ver como las cosas se van poniendo en su lugar para amarnos tal vez más cercanamente, pero siempre sabiendo y teniendo en cuenta que cada uno es un ser individual, y que igual que yo tengo mi vida, mis compromisos, mis fechas inamovibles en el calendario, ella tiene aún un montón de sueños que cumplir y yo no tengo que torcérselos por nada del mundo. No le puedo exigir nada. No le puedo reprochar nada. Que disfrute, que viaje con sus amigos, que salga sola, que no me llame, que no me conteste al teléfono si está ocupada, que salude, hable, trabaje o se tome un café con su ex si es que se llevan bìen, que se vaya un tiempo a vivir a África si es lo que le hace bien en este momento de su vida, que vaya a Nepal a hacer un internado en un centro budista. Que haga lo que le llene y la deje plena, satisfecha y con amor y paz en su alma. Que yo, tendré que entender que soy un complemento para ser feliz, y compartir amor, pero no un contrato esclavo donde tengo que recibir amor sí o sí de la manera que yo quiera, tóxica y posesivamente. Que mi amor no es indispensable para su felicidad, ni claro está, para la mía. Que yo tambien puedo hacer un viaje a Hong Kong o a la China, una semana de meditación sin hablar con nadie, una excursión en barco o una fiesta de amigos de confianza. Y no me siento mal porque no estoy con ella. Al revés. Disfruto de mi libertad y de mi persona. Y sé que nuestro amor va más allá de eso, de simples momentos, días o semanas. Reclamando que esté aqui, que refuerce mi ego, que me trate como yo quiero, me de cariño en la medida que mi ego necesita, que no me abandone, que modifique su vida, que sea mía. No. Esto va mucho más allá de momentos puntuales donde no nos veamos, esto es un amor compañero y libre donde aceptamos la individualidad de cada miembro de la pareja sin cambiar su vida, sin juzgarlos. Esto puede durar toda la vida, disfrutando del tiempo que estemos juntos, el que nos demos, sin dejar nuestras vidas ni cambiar nada de los seres divinos que somos, cada uno con nuestra personalidad auténtica e irreemplazable, cuidando el vínculo y no viciándolo ni intoxicándolo con reclamos o reproches, con problemas de ego, donde no dejamos ser al otro, por amarnos más a nosotros, porque nada nos alcanza con esta manera posesiva de amar, siempre queremos más, y aunque ella lo da todo siempre, todo y más, pedimos más, llegando a ser tan nocivos que hasta modificamos la realidad, argumentando una sarta de visiones distorsionadas basadas en que como ella es libre y hace su vida, nos abandona, no nos ama, y nos hace mal. Cuando los únicos controladores posesivos que la atosigamos sin respetar su libertad somos nosotros. Hasta somos machistas y celamos sus vínculos con otras personas, si tiene amigos, si triunfa en la sociedad, en el trabajo, en la universidad, en las redes sociales, en las amistades, en las fiestas... Siempre habrá por donde celarla. Si tiene un referente masculino, un amigp querido, una persona de confianza...Me pongo celoso, creo que lo quiere más que a mí. Si tiene una personalidad que brilla, si es linda, si todos la miran. Me pongo envidioso, creo que es más que yo, más guapa, más buena gente, más sociable, mejor partido, mejor persona. Yo no aguanto estar así, quiero que me quieran sumisamente, que no se relacionen tanto, que estén aquí bien cerquita a mi lado, dandome cariño y engordando mi ego, porque tengo un problema y muy grande, que como no me amo, no sé amar. Si me siento dolido por mi distorsion d la realidad dondee ella me ataca por ser libre y hacer simplemente su vida, la lastimo, le hago comentarios machista y posesivos y la hago sentir mal, porque "¡ella también me hirió primero, yo ya estaba dañado!". Porque creo en mis propias paranoias y manipulo la realidad en la que mi ego vive sumido. Me daña su amor porque no es sumiso, es libre, porque ella se ama y ama su vida más que a mí. Y yo soy un dependiente emocional posesivo que no lo puede aceptar. El gran paso es cambiar, aceptar su personalidad, amarnos como seres individuales independientes cada uno con su maravillosa manera de ser pensar, relacionarse con la gente, vivir y con su libertad. Respetando su ser por encima de todo. Su persona. El amor, si es compartido libre toda la vida puede durar. Si yo no entiendo lo que es el amor compañero, lo que son mis actitudes tóxicas y posesivas y mis problemas psicológicos por los que vivo en una realidad distorsionada donde yo soy la víctima y la mujer que me ama libremente desde su plenitud, su seguridad en sí misma, viviendo su vida con seguridad y dándome su amor en libertad, es "la mala", la que me abandona, y yo el pobre que sufre, entonces tengo un problema y como ya dije, el primer paso es aprender, encontrar el camino, informarme de cómo sacar esas actitudes machistas de mi vida, entender por qué están arraigadas en mí, tramsformarme en un proceso psicologico y liberacional, encontrarme a mí mismo y mudar y sanar mi alma, para así poder amar y respetar la libertad y el vínculo sano con los demás. Ese es mi trabajo. Mi crecimiento personal. No es responsabilidad de ninguna otra persona. Si yo no lo llego a entender y sigo sin hacer nada en mi posición de víctima y alterando y manipulando la realidad, entonces, ese maltrato psicológico puede llegar a desgastar tanto a esa persona tan "amada" por mí (desde mi vínculo tóxico y apisonador de su libertad), que podrá llevarla a sufrir traumas por crisis de ansiedad, ataques de nervios, episodios de verdadera psicosis y depresión, causados por su malestar, porque ella está dejando de ser la persona que era para complacer mi amor ruin, que la quiere de un modo que ella no es, osea libre, porque me da todo y que que nada alcanza, que siempre la quiero someter más, que nunca tengo suficiente, que siempre soy yo la víctima, que ella es mala por no darme todo y cuanto quiero o "necesito" en mi dependencia nociva. Ella se consume viendo que la persona a la que ama, yo, no avanzo, no cambio, sólo hago promesas de que voy a cambiar y nunca doy ese primer paso, hacia la evolución interna, la deconstrucción de mi machismo, la destrucción del amor posesivo y romántico que todos vivimos y del que queremos disfrutar y manipular puesto que el patriarcado así nos ha mostrado que es lo correcto para que el sistema pueda perdurar. Yo soy el único responsable de este cambio, y prometer cosas sin hacer nada, sin dar el paso, sólo meten a la persona amada en un círculo vicioso de esperanza porque yo cambie y su vínculo afectivo se alimente del amor y sexo que compartimos ya que ella está enamorada, creerá que todo vuelve a estar bien, pero yo seguiré sin cambiar, la volveré a dejar como una persona que no me da lo suficiente que no me trata como una buena pareja (patriarcal posesiva tóxica) debería, le volveré a decir que es demasiado libre, (demasiado ella misma), pobre de mí que no recibo la dosis de dependencia que creo merecer. Y como me siento dañado, por eso, porque sea libre, aunque ella me de todo cuanto tenga en su mano, mi ego se volverá a sentir dañado y con este pretexto la haré sentir mal, diciéndole que es ella que descuida la relación, que por eso fue el problema, no porque yo sea un posesivo y un manipulador, que es ella la tóxica y la histérica, porque le dan ataques de nervios tan fuerte como su ira por el maltrato psicologico que yo ejerzo sobre ella, porque no puede ser libre sin tener que escuchar mis comentarios de mierda donde la hago sentir mal. Que no puede ni quiere amar así, pero soy la persona de la que está enamorada, y por eso sufre, y rompe todo a su alrededor, su ira se desata por su falta de libertad y por mi daño inventado por mi distorsión de la realidad, por mi ego traumatizado, que la hiere sin piedad y a propósito, ella rompe con todo porque su corazón se está también quebrando en mil pedazos, cada vez que yo la celo, cada vez que yo me hago el sufrido y la víctima haciéndola sentir mal, por ser una mujer libre e independiente que no vive un amor tóxico ni dependiente, como yo, pobre de mí, que estoy mal. Tengo que despertar. Yo, y muchos "hombres" como yo, con ego de macho dañado no pueden estar con mujeres libres, porque no entienden su libertad y les daña que ellas sean felices sin él. Niños, niñatos, adultos. Así como yo a los 16, 18, 21, 25, 30, 35, 47, 52, 56, 61, 74, 88, 93...
A todas las edades aparece esta figura que yo sustento de hombre dolido por su pasado que es una víctima de la libertad femenina, soy una víctima de la mujer que prioriza su libertad y liberación, y no accede a seguir en mi círculo tóxico, porque elige su vida antes que seguir dentro de esta cadena que sólo yo y el daño que le hago por mi visión distorsionada de la realidad creada desde un pasado traumático donde también sufrí maltratos o complejos y nunca aprendí lo que era la felicidad en mi vida adulta, porque elige escapar porque nunca me vio con ninguna intención de cambiar. Ella es la rata inmunda, la infiel que sólo va a buscar huir de mí para irse con otros, la mala malísima que quiere hacerme daño siendo feliz con su vida sin mí. Ella es la persona ruín, o eso creo desde mi triste vida y mi oscura visión distorsionada de la realidad. Y así, en este sentimiento de amor romántico, en esta misma lógica de odio por sufrimiento masculino que no soporta el dolor de la libertad femenina, es cómo se cometen los llamados "crímenes pasionales" que deberían llamarse "crímenes machistas traumático-psicópatas", ya que el patriarcado los llamó así para dar a entender que la pasión que ese hombre sentía por su mujer lo llevo a a hacer eso, pues no podía aguantar más viéndola viva y libre, y siendo feliz sin él, y mucho menos rehaciendo su vida y acostándose con otros hombres. ¿Cómo soportar eso? Eso es una mujer mala, y las mujeres malas deben morir por su maldad infinita y su adulterío, deben ir al infierno pues yo como hombre no toleraría nunca que pisaran así mi ego de macho, me machacaran con tanto dolor y maldad. A la mujer libre y liberada no se le puede permitir el derecho de la vida, no me puedo permitir sufrir por verla así. Y cometo el llamado y respaldado "crimen pasional". Y si no puedo aceptar lo que hice, porque no voy a vivir señalado como un asesino allá donde vaya, tambien yo me quito la vida. Cómo muchos de estos capítulos acaban de hecho, con el hombre asesinando y suicidándose consecutivamente. O aún peor, sigo mi vida negando lo que hice. Psicópata mentiroso compulsivo. Yo sólo me creo el propio cuento que es mi vida.
No digo que todos los machismos sean iguales, y el mío de hecho nunca llegará a esos niveles porque no tengo nada que ver con esos psicópatas, como la mayoría de los adultos, adolescentes y viejos que viven el machismo y el amor tóxico como lo vivo yo. No todos van a llegar a cometer ningún crímen machista, pero, tengo que entender, desde mi razocinio, que muchos sí lo hicieron, y que siguieron la misma lógica y la misma línea de pensamiento que pienso y siento yo, ella es la mala, porque me ha dejado, ella es la mala porque quiere seguir su vida con otros, ella es la puta, ella es la adúltera, ella es la puerca, ella me abandonó, ella no me daba lo que yo necesitaba, ella se sigue atreviendo a vivir tranquila y libre sin mi amor tóxico posesivo. Ella es un ser nefasto y yo soy la víctima. Sólo que yo, como muchos hombres, no hacemos nada, solo decimos "Yo voy a encontrar otra mujer que me quiera y me de mi lugar, el que tú nunca me diste". Y me iré llorando, amargado y jurando no perdonarme nunca por haberla perdido. Pero con la cabeza alta pues mi ego de machito no puede deteriorarse más delante de sus ojos. Quiero que sepa que ella es la culpable por abandonarme, que fue ella la que me trató mal y no me dio mi lugar. Qué estupidez, si me lo daba todo..... Pero no voy a reconocer nada de eso, me iré con el rabo entre las patas como los perros. Seguiré mi vida de mierda con mi incapacidad para amarme y amar bien y nunca encontraré la felicidad, haré como si la he olvidado, echaré algún polvo que otro sin vida ni sentimiento alguno los fines de semana, y me diré que todo está bien, que está mejor así. Pero nunca comprenderé el peligro que causa tener adolescentes, adultos y viejos pensando así como yo pienso y siento el amor posesivo y machista. Y que aunque yo no sea un psicópata, hay muchos, pero muchos a los que saludas, le compras el pan, le pagas el ticket del cine, le rozas de lado en el asiento del metro... Muchos que sí llegaran a ese nivel de psicopatía, porque la sociedad les ha enseñado que un crimen por amor, es un crimen pasional, y que mejor matarla y matarte que seguir viviendo esa condena. Es también mi responsabilidad y no sólo la de las mujeres entender que cambiar no es sólo para mí, deconstruirme y entender el amor libre, respetar a una mujer libre y liberada, no es sólo una cuestión personal y de mi vida, si no un bien generacional para con la sociedad. Mi deconstrucción y mi ejemplo puede servir a niños y adolescentes que dejarán de ver a la mujer como un objeto, dejarán de usarla, dejarán de poseerla y la respetarán libre. Mi cambio no es sólo un tema "personal". Es una obligación moral, y si me considero buena persona, debería empezar a trabajarlo, para transmitir el mensaje y evitar que se desarrollen futuros posibles maltratadores psicologicos, y en los peores casos, psicópatas "pasionales". Es mi responsabilidad, como hombre y persona. No me puedo llamar "buena persona" si no apoyo el feminismo, si no trabajo en esta deconstrucción psicologica-social, personal y comunitaria, y mucho menos, podré nunca, ni llegar a insinuar que soy feminista. Jamás. Como si una persona que se considera "ambientalista" no separa el plástico y bota todo en el mismo contenedor. O sigue comiendo carne aunque se acaban las selvas en el mundo por el ganado que alimenta mi sed carnívora. ¿Cómo carajos voy a considerarme ambientalista así? "Ya, pero es que me gusta demasiado la carne, no lo podría dejar". Entonces no eres ambientalista, ni ecólogico, eres uno más. Pues con el machismo pasa igual, no puedes apoyar la revolución feminista ni mucho menos hacerte pasar por que apoyas el feminismo si no decides cambiar. ("Ya pero es que la amo mucho así, con este vínculo nocivo donde no la dejo ser libre y feliz y la destrozo psicológicamente para calmar mi ego de macho dolido"). Claro, igual que la sed carnívora, cómo no la puedes calmar sigues comiendo carne. Cómo no quieres cambiar tu amor tóxico, te da igual que se pierda de tu vida esta mujer, que otras 3000 a tu alrededor (radio de 10km) estén sufriendo el mismo maltrato psicológico con sus parejas, y que otras 3 mueran por segundo siendo asesinadas a manos de su pareja. Como con el consumo de carne y las hectáreas de deforestación. Si no cambias y empiezas a educar a la siguiente generación no te atrevas nunca más a llamarte ambientalista ni feminista. Desaparece de aquí, sigue tu vida de mierda y olvida el feminismo. Como haga yo seguramente después de leer este artículo, me fumaré un porro, miraré las fotos antiguas y me diré... "Qué guapa era, la cabrona, cómo me pudo dejar, a saber que andará haciendo por ahí. . . ".
Y los críos que luego serán adultos seguirán maltratando, y los adultos con problemas severos, seguirán matando, y las chicas que crecerán en ese ambiente seguirán creyendo que son princesas que tienen que amar a sus príncipes de manera sumisa, cambiando su forma de ser o actuar con otras personas, aunque ellos no las quieran libres, y nunca se liberarán, y nadie respetará el amor libre del otro, ni la individulidad ni la libertad, y seguirá reinando el caos de un sistema patriarcal en este mundo, donde mi amor posesivo no hizo más que perderla, así que "¿Para qué cambiar?. ¿Cambio generacional? ¿Deconstrucción colectiva? Que se joda la sociedad, la realidad es que ella se fue y me dejó sólo, jódase el cambio, yo no pienso hacer nada más." El mundo se cae en pedazos mientras las mujeres lloran siendo encerradas en círculos de maltrato vicioso o incluso siendo asesinadas, y muchas, en números alarmantes cada segundo, por hombres que fueron criados y desarrollaron un amor tóxico y posesivo con el mío, y mientras yo . . ."La verdad que, voy a seguir comiendo carne. Mientras veo como la ceniza de mi canuto se va deslizando lentamente por el extremo del papel, hasta quemar el suelo enmoquetado de la tristeza de mi vida. Que arda todo, si total, ¿cambiar para qué? Sólo seremos cenizas, al final. Que se pudra la sociedad."

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